La Versión de Oliver Cowdery de la Historia de la Iglesia
Carta VIII
El periódico el Latter Day Saints’ Messenger and Advocate, comúnmente conocido como el Messenger and Advocate, fue impreso por la Iglesia desde Octubre de 1834 a Septiembre de 1837 en Kirtland, Ohio. Oliver Cowdery (1806–50), uno de los Tres Testigos del Libro de Mormón y el Segundo Elder de la Iglesia, sirvió como el primer editor con la ayuda de W. W. Phelps (1792–1872), el editor del primer periódico de la Iglesia, The Evening and the Morning Star, publicado en Independence, Condado de Jackson, Missouri (Junio de 1832 a Julio de 1833; continuado en Kirtland, Ohio por Phelps desde Diciembre de 1833 hasta Septiembre de 1834). En algún momento, Phelps le pidió a Cowdery que prepara la “historia completa del desarrollo de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días y las partes más interesantes de su progreso hasta el tiempo presente” para que la publicara (véase Messenger and Advocate 1:1 [Octubre 1834], 13). Cowdery contó la historia de la Restauración en una serie de ocho cartas y, al hacerlo, preparó la primera versión publicada de la historia de la Iglesia.
Junto con las cartas de Cowdery, la serie incluía una declaración hecha por José Smith que daba unos detalles personales acerca de su vida (véase Messenger and Advocate 1:3 [Diciembre 1835], 40). Luego, los fragmentos de las cartas se publicaron por la Iglesia en 1840 en Inglaterra en el periódico el Millennial Star; lo cual fue de nuevo publicado en Nauvoo, Illinois en 1840–41 en el periódico de la Iglesia en Nauvoo, el Times and Season; y luego publicado en forma de panfleto, Letters of Oliver Cowdery, to W. W. Phelps, on the Origin of the Book of Mormon, and the Rise of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints (Liverpool: Thomas Ward y John Cairns, 1844). Los fragmentos fueron impresos de nuevo en el siglo veinte en la revista Improvement Era (publicada por la Iglesia en la Ciudad del Lago Salado desde Enero de 1899 a Agosto de 1899). Finalmente, un fragmento de la primera carta fue publicado en la Perla del Gran Precio inmediatamente después de José Smith—Historia (véase páginas 58–59; cf. Messenger and Advocate 1:1 [Octubre 1834], 14–16).
Carta VIII
Fecha: Octubre 1835 Donde: Kirtland, Ohio Fuente:Messenger and Advocate 2:13 (Octubre 1835), 195-202 Texto:
CARTA VIII.
Querido hermano [William Phelps],
En mi última carta le dije que le daría someramente, una “descripción del lugar donde y la manera en que los registros fueron depositados.” La primera promesa ya la he cumplido ahora procederé a cumplir la otra:
El cerro del cual he hablado, en el tiempo mencionado, presentaba una apariencia variada: hacia el norte de repente se elevaba de la llanura, formando una elevación sin árboles sino cubierto de hierba. Hacia el sur se llegaba a una madera esparcida por la superficie limpiada o por arte o por el viento, y a una distancia corta a la izquierda, se veía rodeado por el bosque común del paisaje. Es necesario notar que aun la parte despejada estaba ocupada únicamente con una pradera, su subida escarpada y su cima era tan angosta que no permitía ni el arado del agricultor con ningún grado de facilidad o ganancia. Fue en el segundo lugar mencionado donde fue encontrado el registro para ser depositado en el lado occidental del cerro, no lejos del lado de la cima. Cuando yo mismo visité el lugar en el año de 1830, había varios árboles allí los suficientes para dar sombra en el verano, pero no tanto como para prevenir que la superficie se cubriera de césped, lo cual era el caso cuando el registro fue hallado por primera vez.
Cualquiera que sean los sentimientos del hombre al reflexionar sobre los actos del pasado los cuales se han realizado en diferentes partes de esta tierra, yo no se, tampoco no agrega o disminuye la realidad de este tema. Cuando Moisés escuchó la voz del Señor, al pie del monte Horeb, en la zarza ardiente, se le ordenó quitarse las sandalias porque el suelo que pisaba era sagrado. De la misma manera podemos observar cuando Josué miró al “Capitán de las huestes del Señor” al pie de Jericó.—Confieso que mi mente estaba llena de muchas reflexiones y aunque no me solté el zapato, no obstante con gratitud a Dios ofrecí el sacrificio de mi corazón.
No puedo decir exactamente cuan cerca de la superficie se encontraban estos registros colocados por Moroni, pero por el hecho de que se encontraban enterrados por más de mil cuatrocientos años en un lado del cerro tan inclinado, hay que concluir que se encontraban debajo de algunos pies de profundidad puesto que tal vez la tierra se habría gastado más o menos durante ese período de tiempo. Pero ellos al ser colocados hacia la cima del cerro, quizás el suelo no se había removido más de dos tercios. Otra circunstancia que tal vez previno el desgaste de la tierra probablemente fue que tan pronto como la madera tuvo tiempo para crecer, cubrió el cerro después de la destrucción de los nefitas y las raíces pudieron mantener la superficie. No obstante, este punto lo dejaré para que cada hombre llegue a su propia conclusión para formar su propia especulación, como yo solamente le prometí dar una descripción del lugar durante el tiempo en que los registros se encontraron en 1823. Es suficiente para mi propósito presente saber que tal es el hecho: ¡Que en 1823, sí, 1823, un hombre con quien yo he tenido una relación estrecha y personal por casi siete años realmente descubrió por medio de una visión de Dios las planchas por medio de las cuales el Libro de Mormón, a pesar de las actitudes incrédulas, fue traducido! Tal es el caso no obstante que por el contrario algunos hombres utilizan sus propios cerebros para inventar falsedades y diseminarlas como la brisa.
Ya he dado suficiente información sobre el tema del cerro de Cumora. Tiene una apariencia singular y majestuosa ese paisaje el cual despierta la curiosidad de cualquier amante del Libro de Mormón aunque no como el de Jerusalén y el sepulcro de nuestro Señor para los peregrinos. En mi estimación, ciertos lugares son más preciados para mí por lo que ahora contienen que por lo que han contenido. Para la satisfacción de los que crean yo he sido muy específico para evitar que se pregunte la misma cosa miles de veces, lo he sido más que otras veces. Seguiré siendo específico en cuanto a la manera como las planchas fueron depositadas:
En la parte inferior se colocó una piedra de gran tamaño la cual tenía una superficie suave. En cada esquina fue colocado gran cantidad de cemento y dentro de este cemento en las cuatro esquinas de esta piedra fueron colocadas erguidamente otras cuatro, el asiento de las esquinas descansaban en el cemento en los bordes de la primera piedra. Las últimas cuatro cuando se colocaron erguidas formaban una caja, y en las esquinas, o donde las esquinas de las cuatro se ponían en contacto, estaban cementadas tan firmemente que humedad del exterior no penetraba. Es necesario observar también que la superficie de las cuatro piedras erguidas eran suaves. Esta caja era lo suficientemente grande para guardar petos, como los que se usaron en la antigüedad para proteger el pecho de las flechas del enemigo. De la parte inferior de la caja o del peto, se elevaban tres pilares compuestos de la misma descripción del cemento usado en las esquinas, y sobre estos tres pilares estaba colocado el registro de los hijos de José, y de la gente que salió de la torre, mucho antes de los días de José, o un bosquejo de cada uno. ¡Si no hubiera sido por esto, y la bondad infinita de Dios, nosotros hubiéramos perecido en nuestros pecados, habiendo sido abandonados para arrodillarnos ante los altares de los gentiles y para dar homenaje a los sacerdotes de Baal! No me debo de olvidar de decir que esta caja que contenía el registro estaba cubierta con otra piedra, la superficie de abajo siendo plana y la de arriba coronaba. Pero estos tres pilares no eran tan largos lo cual evitaba que las planchas y la piedra que coronaba estuviesen en contacto. Ya le he dado, según mi promesa, la manera en que estaba depositado este registro aunque cuando fue visitado por nuestro hermano por primera vez en 1823 una parte de la piedra que coronaba estaba visible arriba de la superficie mientras los bordes estaban tapados por tierra e hierba, por lo cual usted verá que a pesar de la profundidad de la caja que había colocado Moroni la primera vez, el tiempo que paso fue suficiente para gastar la tierra y de esta manera se descubriera fácilmente al ser divinamente dirigido aunque no tan visible para los que pasaban por ahí. Cuan maravillosas son las obras del Altísimo, y tan lejos de entender sus caminos que tiembla aquel que toma su nombre en sus labios y se le permite ver sus grandes maravillas y el cumplimiento de sus propósitos en el cumplimiento de los tiempos y temporadas. Si él hubiera encontrado la piedra escondida descrita arriba algunos años anteriores, nuestro hermano se habría desanimado para intentar hacer otro esfuerzo para obtener este rico tesoro por miedo del descubrimiento. Algunos pocos años después hubieran dejado la caja sin tapa, sus contenidos valiosos expuestos a las calculaciones rudas y las especulaciones vanas de aquellos que no comprendían ni el lenguaje común ni tenían temor a Dios. Pero tales eventos hubieran sido contrarios a las palabras de los antiguos y a las promesas hechas a ellos. Por eso me quedo admirado de las palabras y para ver la sabiduría en los diseños del Señor en todas las cosas manifestadas a los ojos del mundo: los que muestran que todas las invenciones se evaporan mientras su palabra dura para siempre y sus promesas hasta la última generación.
Habiéndome desviado así de mi tema central para dar alguna información para el beneficio especial de todos, será necesario volver a continuar como antes. Y si alguien piensa que me he buscado gratificación en mis reflexiones, solamente diré que es mi opinión y si uno tuviese una visión de la gloria de Dios la cual cubriese a Israel en los últimos días y supiese que aunque se han considerado como cosas pequeñas, ellos quedarían sin discurso si tomasen un momento para la expresión de las imaginaciones del corazón.
Usted se habrá maravillado tal vez que la mente de nuestro hermano estaba tan ocupada acerca de su bienestar en este mundo, al tiempo de llegar a Cumora, en la mañana del 22 de septiembre de 1823, después de haber estado maravillado de las visiones venidas del cielo durante la noche y también de las del pleno día. Pero la mente del hombre cambia fácilmente a lo natural si no se mantiene por el poder de Dios y por la oración de fe. Usted recordará que he dicho que dos poderes invisibles operaban en su mente durante su caminata de su residencia a Cumora. El poder que prometía la certeza de una riqueza fácil tuvo tanto poder sobre él que el gran objetivo tan cuidadosa e impresionantemente dicho por el ángel, se le había borrado totalmente de su memoria y un propósito diferente le condujo para continuar adelante. Esta circunstancia le ocasionó el fracaso para obtenerlas en aquel tiempo, no piense que estoy culpando a nuestro hermano: él era joven y su mente fluctuaba rápidamente, a menos que él estuviera favorecido con algo de experiencia. No obstante, aunque joven, sin tradición y sin enseñanza en los sistemas del mundo, él estaba en una situación para ser guiado en la gran obra de Dios, y ser calificado para efectuarla en el tiempo debido.
Después de llegar al depósito, y haber hecho un pequeño esfuerzo para remover la tierra de los bordes de arriba de la caja, vio lo que contenía. Tan pronto vio el sagrado tesoro se renovó su esperanza y él empezó a anticipar su éxito. Primeramente no trató de quitarlo de su lugar adentro del depósito, él pensaba, tal vez, que debía haber algo igualmente valioso para obtener solamente las planchas y darles a otros la oportunidad de obtener el resto de los contenidos para que pudieran sacarlos y ellos adquirieran su fortuna personal. Estas eran en fin sus reflexiones sin pensar en la solemne instrucción del mensajero celestial que tenía que hacer todo con el propósito explícito de glorificar a Dios.
Al tratar de tomar posesión del registro recibió una sacudida por un poder invisible que le privó en cierta medida de su fuerza natural. El dejó de actuar por un instante y entonces hizo otro esfuerzo pero fue aun más sacudido que antes. No sabía la causa de esto pues allí estaba el registro puro y sin tocar tal como se había descrito. El había escuchado del poder encantado en miles de cuentos semejantes a los tesoros escondidos. Suponía que el esfuerzo físico y la fuerza personal solamente eran necesarios para permitirle obtener el objetivo de su deseo. Él por lo tanto hizo un tercer esfuerzo ejerciendo una fuerza mayor, y cuando se dio cuenta que su fuerza falló aún más que en las veces anteriores y sin premeditarlo exclamó: "¿Por qué no puedo obtener este libro? "Porque no has obedecido los mandamientos de Dios,” le contestó una voz que provenía de una corta distancia. El miró, y para su admiración allí estaba el ángel quien previamente le había dado las instrucciones concernientes a este asunto. En un instante toda la información dada anteriormente concerniente a Israel y los últimos días, regresaron a su mente: él reflexionó acerca del momento en el cual su corazón estaba fervientemente comprometido en oración con el Señor, que su espíritu estaba contrito y cuando este mensajero celestial reveló las cosas maravillosas conectadas con este registro. Había venido ciertamente para ver cumplida la palabra del ángel acerca de la realidad del registro pero él había dejado de recordar el gran propósito por el cual se había guardado. Por consiguiente, él no podía tener el poder para tomarlos en su posesión y guardarlos.
En ese momento él buscó la ayuda del Señor en oración. Al orar la oscuridad empezó a disiparse de su mente, su alma se iluminó tal como había sucedido la noche anterior y fue lleno del Espíritu Santo. Otra vez el Señor manifestó su condescendencia y su misericordia: los cielos fueron abiertos y la gloria del Señor brilló y descansó sobre él. Mientras estaba así mirando y admirando, el ángel le dijo:"¡Mira!" y al hablar él notaba el príncipe de la oscuridad rodeado de sus innumerables asociados. Todo esto pasaba delante de sus ojos y el mensajero celestial dijo: “Todo esto te muestra lo bueno y lo malo, lo sagrado y lo impuro, la Gloria de Dios y el poder de la oscuridad, para que tú sepas que de aquí en adelante nunca más seas influenciado o vencido por ese malvado. Porque he aquí todo lo que conduce a lo bueno viene de Dios y lo que es malo viene del malvado. El es el que llena los corazones de los hombres con maldad, caminar en la oscuridad y vituperar a Dios; y aprenderás de ahora en adelante, que sus caminos conducen a la destrucción pero el camino de la santidad es paz y descanso. Ahora sabes porque no obtuviste estos registros; el mandamiento era estricto y si estas cosas se obtienen deben ser mediante la oración y la fidelidad para obedecer al Señor. Ellos no fueron depositados con el propósito de acumular ganancia y riqueza para la gloria de este mundo. Se han sellado por medio de la oración de la fe y por causa del conocimiento que contienen no tienen ningún valor entre los hijos de los hombres sino por su sabiduría. Sobre ellos se encuentra la plenitud del evangelio de Jesucristo tal como se ha dado a su pueblo en esta tierra, y la manera que se traerá a luz por el poder de Dios a los gentiles, muchos de los cuales lo recibirán y luego la semilla de Israel será traída al redil del Redentor por obedecerlo también. Los que guardaron los mandamientos del Señor en esta tierra desearon esto de su mano, y por medio de la oración de fe obtuvieron las promesas de que si sus descendientes llegasen a caer, un registro se guardaría para que llegase a sus hijos en los últimos días. Estas cosas son sagradas y deben mantenerse así porque la promesa del Señor acerca de ellas debe cumplirse. Ningún hombre puede obtenerlas si su corazón es impuro pues contienen lo que es sagrado. Cuanto más, si cayesen en manos impías el conocimiento no llegaría al mundo porque no pueden ser interpretadas por medio de la instrucción de esta generación. Por consiguiente, se verían como algo sin valor, solamente como un metal precioso. Por lo tanto, acuérdate que han de ser traducidas por el don y poder de Dios. Por medio de ellas el Señor efectuará una obra grande y maravillosa. La sabiduría de los sabios se desvanecerá y la comprensión de los prudentes se esconderá y como se manifestará el poder de Dios los que pretenden saber la verdad aunque caminan con el engaño temblarán con enojo. Pero los corazones de los fieles serán consolados con señales y prodigios, con dones y curaciones, con manifestaciones del poder de Dios, y con el Espíritu Santo. Tú ahora has visto el poder de Dios manifestado y el poder de Satanás: puedes ver que no hay nada deseable en las obras de tinieblas, que no pueden traer la felicidad, que los que están sobrecargados con dicho poder son miserables, mientras los que son dignos en cambio son bendecidos con un lugar en el reino de Dios donde un gozo inexplicable les rodea. Ellos descansan allí, más allá del poder del enemigo de la verdad donde ninguna maldad les puede molestar. La gloria de Dios les corona y ellos continuamente festejan conocer su bondad y disfrutan sus sonrisas. He aquí, no obstante tú has visto esta gran presentación del poder, por el cual siempre podrás detectar al enemigo. Mas te doy otra señal y cuando suceda sabrás que el Señor es Dios y que él cumplirá con sus propósitos y que el conocimiento que este registro contiene irá a cada nación, lengua y pueblo bajo el cielo entero. Esta es la señal: Cuando estas cosas empiecen a ser conocidas, es decir, cuando sea de conocimiento público que el Señor te ha mostrado estas cosas, los trabajadores de la iniquidad buscarán tu derrota: ellos diseminarán falsedades para destruir tu reputación y también para quitar tu vida. Mas acuérdate de esto, si eres fiel al guardar los mandamientos del Señor, serás preservado para traer estas cosas a la luz. Pues en su tiempo debido, él te llamará de nuevo para que vengas a sacar las planchas. Cuando ellas sean interpretadas, el Señor dará el santo sacerdocio a algunos y ellos empezarán a proclamar este evangelio y a bautizar por agua y después de eso ellos tendrán el poder para dar el Espíritu Santo por la imposición de las manos. Entonces la persecución se aumentará más y más puesto que se revelarán las iniquidades de los hombres y los que no estén construidos sobre la Piedra buscarán derrotar esta iglesia. Pero ella crecerá a pesar de la oposición y se esparcirá más y más lejos, aumentando en conocimiento hasta que ellos sean santificados y reciban una herencia donde la gloria de Dios descansará sobre ellos. Cuando esto ocurra y todas las cosas sean preparadas, las diez tribus de Israel serán traídas del país del norte donde han estado durante una temporada larga y cuando esto se lleve a cabo se cumplirán las palabras del profeta—“Y vendrá el Redentor a Sión, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.”— No obstante los esfuerzos de los trabajadores de la iniquidad para buscar tu destrucción, el brazo del Señor será extendido y resultarás vencedor si solamente guardas todos sus mandamientos. Tu nombre será conocido entre todas las naciones pues la obra que el Señor efectuará por tus manos causará que los dignos se regocijen y que los malos se enojen; con uno será con honor, con el otro será con reproche. Mas con estos habrá terror a causa de la obra grande y maravillosa que seguirá la venida de la plenitud del evangelio. Ahora vete y acuérdate lo que el Señor ha hecho por ti y sé diligente en guardar sus mandamientos pues él te liberará de las tentaciones y de todas las artimañas y estratagemas del enemigo. No dejes de orar para que tu mente llegue a ser fuerte para que cuando él se manifieste, tú puedas tener el poder para escaparte de la maldad y obtener estas cosas preciosas.”
Aunque no soy capaz de pintar ante la mente una descripción perfecta del paisaje que pasó delante de nuestro hermano, pienso que he dicho suficiente para darte un campo para la reflexión que no sea sin valor. Tú puedes ver la gran sabiduría de Dios al guiarle tal lejos, para que su mente empezase a ser más madura y de esta manera pudiese juzgar correctamente los espíritus. No estoy diciendo que él no habría obtenido el registro si hubiera ido según las instrucciones del ángel—digo que sí lo habría conseguido—sino que Dios conociendo todas las cosas desde el principio empezó a instruir así a su servidor. En esto se ve plenamente que el adversario de la verdad no es suficiente para derrotar la obra de Dios. Usted se acordará que yo dije que dos poderes invisibles estaban operando sobre la mente de nuestro hermano al ir a Cumora. En todo esto entonces yo descubro una sabiduría en los tratos con el Señor: que es imposible que cualquier hombre traduzca el Libro de Mormón por el don de Dios y padecer las aflicciones y las tentaciones y las artimañas de Satanás sin ser derrotado a menos que él haya sido bendecido con cierto grado de experiencia. Si nuestro hermano hubiera obtenido el registro la primera vez, sin saber cómo detectar las obras de tinieblas, él posiblemente habría sido privado de la bendición de proclamar la palabra de la verdad a esta generación. Por lo tanto, Dios sabiendo que Satanás iba a desviar su mente, empezó en esa hora temprana para que cuando la plenitud llegara él tendría un siervo preparado para cumplir su propósito. Entonces, no obstante la aflicción que le trajeron sus sentimientos por haber sido rechazado, él tenía razón para regocijarse ante el Señor y para estar agradecido por los favores y las misericordias que le habían mostrado. El había aprendido por la experiencia cómo discernir entre el espíritu de Cristo y el espíritu del diablo como una instrucción necesaria para llevar a cabo esta gran obra.
Desde este tiempo hasta septiembre de 1827 pocos eventos que merecen nuestra atención han ocurrido. Como se espera, nada de importancia podría ser registrado acerca de esta generación en tinieblas. Mientras tanto nuestro hermano de quien he estado hablando pasaba el tiempo como los demás laborando para su sostén. Pero a consecuencia de ciertos informes falsos y calumniadores que se han circulado, la justicia me requiere decir algo sobre la vida de alguien cuyo carácter se ha atacado de un modo tan ignominioso. Algunos dicen que él ha sido un joven flojo, perezoso, vicioso y libertino. Estoy preparado para contradecir estas acusaciones gracias al testimonio de muchas personas a quienes he conocido íntimamente y sé que son individuos que poseen una estricta rectitud y sin ninguna duda de gran integridad. Todos ellos están absoluta y unánimemente de acuerdo que él ha sido un joven honesto, recto, virtuoso y fielmente industrioso. Aquellos que dicen lo contrario solamente están influidos únicamente por el motivo que destruir la reputación de uno que nunca hirió a ningún hombre en propiedad ni en persona.
Me han informado que cuando joven él estaba afligido con enfermedades. Pero aquellos para quienes él labraba me han dicho que él ha sido un joven verídico y de hábitos industriosos. Quiero agregar más que es mi convicción que si él nunca hubiera sido llamado a esta posición exaltada en la que ahora ocupa, habría pasado por el arroyo del tiempo con facilidad y con respeto sin que la lengua grosera e infernal de la calumnia se emplease en contra de él. Es de esperar que los hombres de corazones corruptos traten de vituperar su carácter y que pongan una mancha sobre su nombre. De hecho, así se cumple la palabra del ángel. Pero esto no prohíbe que alguien hable libremente de sus méritos para contradecir estas falsedades. Me siento comprometido para hacerlo y sé que mi testimonio sobre este asunto será recibido y creído cuando los que testifican al contrario serán marchitados por el polvo. ¡Sus palabras se borrarán entre la masa general de las mentiras cuando Dios purifique la tierra!
En conexión con esto está el carácter de la familia y esto lo digo concerniente al carácter de nuestro hermano. Esto lo digo tal como lo he dicho sobre el carácter de nuestro hermano que me siento con un compromiso siempre para defender a los inocentes cuando se me presenta la oportunidad. Si los que son infames por sus mentiras y su deshonestidad no hubieran también vituperado el carácter de la familia, yo pasaría sobre ellos en silencio pero ahora no me callaré. Se ha circulado que ellos han sido deshonestos, engañosos y viles. En cuanto a esto tengo el testimonio de personas responsables quienes han dicho que esto es completamente falso. Además de esto, un conocimiento personal de siete años ha demostrado que toda la dificultad ha surgido por el hecho de que antes eran pobres (mas industriosos) pero ahora con la ayuda de Dios se han elevado para ser personas de renombre y sus nombres probablemente (o digo, seguramente) serán entregados a la posteridad para ser contados entre los dignos. Ellos son industriosos, virtuosos y liberales con todos. Este es su carácter y aunque muchos se aprovechan para criticarlos, Dios les premiará. ¡Pero esto es un hecho: su testimonio brillará sobre los registros de los santos y será grabado en los archivos del cielo para ser leído en el día de la eternidad cuando los malos y los perversos que les han vilmente hecho calumnia sin causa ni provocación cosecharán su recompensa con los inicuos donde hay llanto, lamento y el crujir de dientes si ellos no se arrepienten!
Pronto después de esta visita a Cumora, un caballero de la parte del sur del estado (condado de Chenango) empleó a nuestro hermano como un labrador común y por consiguiente él visitó esa sección del país y si no hubiera sido acusado de cavar todas o casi todas las montañas de Susquehannah o de causar que otros lo hicieran por algún arte de la nigromancia yo habría dejado este punto por el momento sin comentario. Usted se acordará mientras tanto que los que han tratado de vituperar su carácter dicen que siempre ha sido de mala fama por su pereza. Este caballero, cuyo nombre es Stowel, vivía en el pueblo de Bainbridge, cerca de las aguas del río Susquehannah. La gente dice que unas cuarenta millas al sur, o bajándose del río, del pueblo de Harmony, condado de Susquehannah, Pensylvania hay una cueva o hueco subterráneo, formado enteramente por arte o por otra manera yo no sé. Pero dicen que tal es el caso cuando una compañía de españoles hacía mucho tiempo cuando el país no tenía habitantes blancos, excavaron oro de las entrañas de la tierra y produjo una cantidad grande de dinero después del cual ellos sellaron la cavidad y evacuaron, dejando una parte todavía en la cueva con la promesa de volver algún día en un futuro lejano. Pasó mucho tiempo y esta historia vino de uno de los individuos que primero se embarcó en este negocio de la minería. El paisaje se identificó y el sitio se describió detalladamente. Esto creo es la sustancia de la historia, tal como me asiste mi memoria, aunque no juraré la veracidad del relato tal como lo he dado. No obstante, muchos creían en la historia española para motivar la creencia de muchos de que había una suma fina de metal precioso que estaba en monedas en esta bóveda subterránea y entre ellos estaba nuestro jefe, y por eso a nuestro hermano le fue requerido pasar unos meses con varios otros excavando la tierra en búsqueda de este tesoro.
Al ser empleado allí él llegó a conocer a la familia de Isaac Hale, de quien usted ha leído en las producciones de los que han buscado la destrucción de la validez del Libro de Mormón. Puede ser necesario hacer más referencia en particular a la conducta de esta familia puesto que su influencia ha sido grande para destruir la reputación de nuestro hermano probablemente porque él se casó con una de sus hijas contrariamente a sus deseos y en conexión con esto a ciertas proclamaciones de varios otros de los habitantes de aquella sección del país. Pero al decir esto no quiero que se me entienda que hablo en contra la señora Smith (anteriormente Emma Hale). Ella ciertamente ha mostrado una mente correcta y una habilidad poco común de talento y de juicio para cumplir con buena voluntad por su parte ese pasaje de escritura que dice “y ellos serán una carne” al acompañar a su esposo contra la voluntad y el consejo de sus familiares a la tierra de los extranjeros. A pesar de la manera que yo desprecio las acciones de su familia, yo puedo decir en justicia que el carácter de ella representa un ideal para la moralidad, la piedad y la virtud igual que cualquiera del mundo. Aunque usted pueda decir que esta es una digresión del tema propuesto, confío que se me permita hacer estos comentarios para el propósito de satisfacer a muchos que han escuchado tantos informes difamadores donde ellos afirman de su veracidad solamente porque nadie los contradice. Además, está generación está resuelta a oponerse a cada evento que tiene la forma de revelación a menos que venga por un hombre que ha sido más puro que Miguel el gran príncipe. Puesto que esto ha sido el hecho de que mis enemigos me han puesto a la necesidad, yo seré más prolífico que ellos y no tengo duda, antes de ceder el punto, comprobaré a su satisfacción y a la de cada hombre, que el traductor del Libro de Mormón es digno del título de vidente y profeta del Señor. En esto no pretendo que él no sea un hombre sujeto a pasiones como los otros hombres, afligidos por enfermedades y rodeado de debilidades. Pero si él es así, también han sido todos los hombres antes de él y pretender lo contrario sería un argumento para la existencia de un ser más que humano, lo cual destruiría todo el sistema de la religión de Jesucristo puesto que él antiguamente escogió los débiles sobre los fuertes, los necios para confundir a los sabios (digo los que se consideran necios por el mundo) y por medio de la predicación para salvar a los que ya creen. Sobre el carácter privado de nuestro hermano no necesito notar nada en este momento antes de obtener los registros de los nefitas, sino que mientras esta en ese paisaje algún hombre muy oficial se quejó de él como una persona perturbadora y le trajo ante las autoridades de esa región pero como no le encontraron evidencia él fue honorablemente puesto en libertad. Desde este tiempo en adelante él seguía recibiendo instrucciones acerca de la llegada de la plenitud del evangelio por boca del mensajero celestial hasta que fue dirigido de nuevo a visitar otra vez el lugar donde los registros estaban depositados.
Doy por terminada la presente con un corazón agradecido por el privilegio de ver a miles de almas regocijándose en la certeza de las promesas del Señor, confirmadas a ellos por la obediencia al convenio sempiterno.